
Naranja confitada perfecta para decorar dulces o para servir al final de la comida en Navidad, junto con frutos secos. Se pueden cubrir las rodajas con chocolate fundido o granillo de pistacho, o pasarlas por azúcar blanco para hacerlas aún más deliciosas. Una pequeña joya para elaborar en el período más mágico y aromático del año.
Lavar bien las naranjas bajo el agua corriente. Secarlas y luego cortarlas en rodajas no demasiado finas.
Preparar un almíbar con azúcar y agua y hervir en él las rodajas de naranja durante unos treinta minutos hasta que el almíbar se haya reducido.
Escurrirlas y dejarlas secar bien sobre una rejilla. También podéis ayudaros con el horno a 60 grados, estático, teniendo cuidado de que no se resequen demasiado.
Las naranjas confitadas pueden conservarse en un tarro de vidrio cerrado herméticamente y guardarse en un lugar fresco y seco.
Atención: elegid una naranja totalmente comestible de la pulpa a la piel. No todas las naranjas garantizan que la piel sea comestible.
Italia, Calabria
| Energía (kcal) | 124,07 |
| Carbohidratos (g) | 31,52 |
| de los cuales Azúcares (g) | 31,52 |
| Grasas (g) | 0,15 |
| de los cuales saturados (g) | 0,02 |
| Proteínas (g) | 0,53 |
| Fibra (g) | 1,21 |