
Estos son crackers perfectos como snack saludable o como un aperitivo diferente de lo habitual. No contienen gluten, son facilísimos de hacer y realmente sabrosos y crujientes.
En un bol une las semillas con la harina. Da una primera mezcla y luego vierte el agua, el aceite y la sal. Mezcla bien con la ayuda de una cuchara.
Una vez obtenido el compuesto deseado, transfiérelo a la bandeja forrada con papel de horno. Alísalo bien y hornea a 200 grados durante unos 15-20 minutos.
Luego los he adornado con una cremita hecha de queso untar, cúrcuma y tomillo. He espolvoreado todo con pimentón picante y ¡nuestro aperitivo solo espera las burbujas!
Una vez crujiente y dorado, sácalo del horno y deja que se temple. Yo he decidido romperlo con las manos para crear unos crackers todos diferentes entre sí.
Una cuchara
Un bol
Una bandeja de horno
Se pueden conservar en un recipiente hermético durante unos días.
Yo he elegido adornarlos con un queso untar que vosotros podéis elegir en versión sin lactosa o vegetal según vuestras necesidades alimentarias
Italia, Calabria