
.. ha vuelto a pasar. He hervido una coliflor entera y, como en mi casa solo la como yo, ha sobrado casi toda. No me apetece comerla de nuevo simplemente hervida, así que ¿qué hacemos? Preparamos unas croquetas apetitosas.
Basta con aplastar la coliflor con un tenedor, añadir la harina, la sal, las especias y un buen chorro de aceite. Amasar e incorporar por último el provolone rallado.
Amasa bien con las manos hasta obtener una mezcla suave pero manejable con las manos.
En este punto forma las croquetas. Yo las pasé por pan rallado y las cociné en el horno a 200 grados hasta que se doraron.
Un bol
Una bandeja de horno con papel de horno
Se pueden congelar y meter luego en el horno cuando sea necesario.
También se pueden preparar con otras verduras hervidas. Lo importante es que queden bien desmenuzadas.
Italia, Calabria